La risa: la chispa de la vida


La risa es un buen comienzo y está muy cerca de ser un buen final. Eso pensaba el escritor Óscar Wilde. Y no podemos estar más de acuerdo.


La risa es contagiosa e involuntaria. Cuando escuchamos a alguien reír, bien sea una carcajada sonora y sincera, o un ataque de risa simpático e incontrolable, no podemos evitar dibujar una sonrisa en nuestro rostro. Y lo hacemos de forma automática e involuntaria.


Y es que la felicidad se contagia; seguro que lo has oído en más de una ocasión. Por ello, rodearse de gente positiva y risueña en el día a día es una de las mejores elecciones que puedes tomar.


La risa no se aprende: es innata, natural. Todos nacemos con la capacidad de reír. Y los más serios, si conocieran los beneficios de la risa, seguro que lo harían más. Tanto personas sordas como personas mudas ríen con total naturalidad desde la infancia. De hecho, el ser humano ríe antes que habla. Y esta condición de nuestra naturaleza puede que nos esté mandando un mensaje: si nuestro organismo tuviera que elegir, priorizar la risa a las palabras.


Muchos reducen la risa a una expresión, pero no lo es. La risa busca provocar sentimientos positivos en los demás y promueve la cohesión en los grupos. De hecho, los gelotólogos -los científicos que estudian la risa- consideran que puede habernos ayudado a sobrevivir como especie.




El profesor Robert Provine, un reputado neurobiólogo del comportamiento y estudioso de la risa del siglo XXI, la define así: “La risa es un balbuceo lúdico, espontáneo e instintivo y, la mayoría de veces, se produce con otras personas”.



Aprender a tomarse la vida con humor es más fácil de lo que parece. Los psicólogos recomiendan alejarnos de nuestros problemas cotidianos para mirarlos con distancia y situarlos en una escala de problemas, donde poder compararlos con otros de mayor trascendencia o calado, como catástrofes naturales, enfermedades, accidentes, entre otros. De este modo, nuestros problemas adquieren la perspectiva correcta. Los psicólogos también aconsejan tener presente nuestras virtudes, tesoros y ventajas: recordarnos todo lo bueno que tenemos en nuestra vida nos ayudará a relativizar esos pequeños contratiempos.


Por último, si quieres ser cinturón negro en esta disciplina: aprende a reírte de ti mismo. Es una habilidad que no está destinada a todo el mundo, pero quienes sí la practican son personas que poseen un nivel de autoconocimiento muy alto, que se aceptan tal y como son y procuran no juzgarse. Además, aprender a reírse de uno mismo es una vía rápida para independizarte de la opinión de los demás. ¿Qué más se puede pedir?


En el lugar donde lo bueno comienza, la risa -fuente de placer y liberación de tensiones- no podía faltar.

Categorías: Alimenta tu bienestar

Ahorramas, S.A Todos los derechos reservados.
Ctra. de Arganda del Rey a Velilla de San Antonio, km 5 28891 Velilla de San Antonio (Madrid)
Aviso legal - Política de cookies - Política de privacidad

Cerrar

* Campos obligatorios

Si su mensaje está relacionado con una tienda concreta, indíquenos la dirección de la misma

Si desea recibir contestación es necesario que nos indique algunos datos personales:

Ahorramás usa cookies propias y de terceros para mejorar la información y navegación del sitio. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies.